Se supone que...

Se supone que no debería atreverme a esta aventura: un blog donde las palabras navegan en un guiso de ambigüedades. Un guiso en el que las ausencias soberbias y la arrogancia supina de una lexicografía tonta y cursi aflorarán en cada oración, en cada recodo de mi pobre y previsible expresión metafórica.
Pero siento la necesidad de otro canal donde mis sentidos se bifurquen, atornillen o maceren. Un canal donde las entrañas puedan mostrarse sin piedad, sin convencionalismos avaros de obsecuencias o calcomanías culturales que no me motivan y vanamente tratan de encorsetarme.

Bienvenidos a este vuelo rasante donde los planetas chocarán y la mutación de los sentidos estará en la mira de los Dioses y Diosas.

domingo, 6 de diciembre de 2015

Perder la Magia

La magia se fue
me dejó sola con mi angustia y dolor.

La magia se marchó solemne y en su huida contrajo mi mundo a una sola superficie
a la plana ausencia de lo que ya no puedo describir sin que me cause tristeza
al tipo de tristeza que me desapega de lo fantástico, los sueños, las metas y proyectos

Ya estoy en el día a día
en la hora tras hora
en la grieta de murmullos
en la inmensidad de este mundo que ya no es mío
en el averno insoportable de la normal calumnia

La magia se fue
se marchó gritando y sofocada por tanto barullo
tanta afrenta a la nada original caída libre ruidosa donde todos meten diente
bienvenidos al festín

martes, 17 de noviembre de 2015

Finales

Sentir que todo se va
que la luz apaga el códice de referencia
la noche se acerca y lamenta no tener dónde apoyar la cabeza
la tristeza indefensa se yergue mustia y desabrida
por la naturaleza aquiescente y poco diáfana
de la corteza que se sale y sangra.
Que dolor.

Sentir que todo se va
las hojas y el otoño,
el último beso antes del adiós eterno y rumboso
las tardías palabras que ya no significan mas que un final desprogramado
una secuencia lenta y reveladora en la que la falta de signos desorienta
como las nubes tapando estrellas para los marinos primitivos de mares que ya no son vírgenes.
Que angustia.

Sentir que todo se va
se termina, se hunde
se exhala, se derrite, se invade y vacía.
Se autocita, se autorreferencia, se derrumba
se autocritica porque ya no queda nada mas que la unción de los prójimos que son extraños
un grupo de desterrados que no se miran pero observan periféricamente la adulteración de las almas.
Pobres almas. Pobre valor.

viernes, 23 de octubre de 2015

Me pregunto....

Me pregunto todos los días qué es ser feliz
Feliz: un apostillado de insignias y metáforas dolorosas
pero que sin embargo afloran y se ensanchan con mecánica fascinación

La felicidad es dolor; créanme. Dolor, sufrimiento y belleza.
Las hojas que bailan con el viento, el agua que se escurre entre los dedos
levantar la vista y contemplar una montaña o un desierto
comer con amigos, disfrutar de la piel y cuerpo del amante y escucharlo y sentirlo...
tomar un café solo y hablar consigo mismo.

¿ Pero dónde está el dolor o sufrimiento en la felicidad ?
Están en las ausencias consentidas, las migas que se caen, en los huecos entre marcha y marcha sudando y jadeando hasta la próxima montaña...
Están en la espera angustiante por nuestro amor, aquel que está por llegar y al que recibiremos con todas nuestras entrañas expuestas, porque eso es amor. Eso es amar.
Están en las lágrimas muy redondas y muy saladas que caen, caen porque nos emocionamos y nos alegramos y nos aman y amamos.


Están también en el frío inclemente que sube por las plantas de los pies cuando pisamos la hierba helada y mojada en un amanecer de invierno.
Están en la lluvia torrencial que nos cae sobre la cabeza, hombros y miembros tiesos. Esa lluvia que se cuela atrevida por el cuerpo que la recibe quejoso... pero que sin embargo sonríe.
Están en la lectura de un libro que nos conmueve hasta las lágrimas; la película que nos revuelve las pasiones; los momentos en los que nuestro querido equipo deportivo va perdiendo la final...

Porque unas pocas palabras valen mas que mil imágenes.
El amor sangra.

sábado, 17 de octubre de 2015

Justamente

Cuando empecé y acabé de decir que te amaba
soñé que no era un sueño. Que todo se caía y rompía en la yuxtaposición de voces.
Esas voces que duelen y sangran y se desparraman.
Justamente en ese instante de irresponsabilidad en la que es tan difícil decidir
y hacer, y pedir. Y rogar.
Y faltar a la verdad si es necesario.

Justamente.

martes, 22 de septiembre de 2015

Te vi

Te vi venir,
me partí para acogerte, comerte de mil maneras
entregando todo, todo hasta lo que nada se entrega

Te vi feliz
y fui feliz, lo fuimos. Sin belleza, sin dulzura
como tiene que ser con dos personas que se aman y no saben por qué.

Te vi desear
y desearme, te quise con mis brazos dorados, mis piernas y mi piel de arena y lija
No hesité, no te traicioné.

Te vi caer, y me caí
no supe qué hacer ni que armar
ya estaba todo roto antes que me diese cuenta del abismo

Ese día te alejaste, no me dejaste opción a partir, a socorrer mi ardor en la locura
en las estrellas pobres de invierno, en las arenas movedizas de un deseo que no acaba ni termina
sino que vuelve a empezar.

Una vida entera

 
 Se borró de mi sombra tu recuerdo,
que a veces me pesa y mucho en la espalda.
 
Se rompió el hechizo, sucumbió la esfera celeste, la insidiosa luz que todo lo maltrata.
Y en la lucha feroz yo perdí, vos perdiste.
 
Una fatalidad
una vida entera
 
 



Y unas palabras lluviosas

 
 
Simulado un encuentro con hojas y tristes senos de vertientes
que se asemejan a la crisálida subrepticia que asoma en el pajar de los itmos

y que cobija en la pradera de miel y flores de ocasos fatigados
la luz y trino sugerente en los apostolados níveos del sol.

Que subyugan y lamen sus encantos con risas
risas tontas de páramos que no son nada mas que recuerdos
recuerdos turbios que no se paran ni se quiebran
que no se sienten en las filosas mesetas de la lujuria

martes, 15 de septiembre de 2015

Una vez

Érase una vez el sol
diafano apenas en la cumbre de las ensoñaciones
Érase la luz sin cielo en los cantos mismos de un horizonte sin templanza.
 
Érase una vez el río
que asemeja cráteres de agua siniestra en las alforjas de las salinas secas.
Érase la caja de los milagros que no se cumplen ni se lamentan.
 
Érase una vez la vida
que como en la muerte acecha en la vacuidad de las palabras.

domingo, 6 de septiembre de 2015

Partícipe.....

Estoy en la envolvente irradiación de la locura
alegada y sellada en la ruin alfombra de vicios.

Relojes y mas de lo mismo,
pulseras, anillos, colgantes.... droga degradante de mis soles ocultos.

Objetos, lápices, cuadernos, postales.... todo sirve
pero la angustia no se va, no descansa, me pide mas
mucho mas.

Me pide mas trabajo, menos descanso, mas mentiras
mentiras y mentiras
de las lindas, vacías y horribles.

Me pide ser partícipe de un personaje nefasto,
putrefacto y abyecto,
volcánico e idiota.

Me pide y pide,
y no descanso. Nunca, Jamás.

martes, 25 de agosto de 2015

Valor

Valor, amor, dolor,
 sensacion erronea
valor, cantidad, ubicuidad, carencia y malicia

Lo poco o mucho siempre asoma en las jornadas
que no se sabe como empiezan o terminan
y mas alla el sol que se mece entre los montes.

Valor, conformismo, realidad
realismo y verguenza
escandalo y caricias que se mezclan
y espero...

jueves, 13 de agosto de 2015

Asfalto

Pego en el asfalto la mirada
se apagan las risas y las dudas
te invito a pensarme, quiero que me pienses como lo hacías antes
cuando la historia era diaria, las caricias meticulosas
una construcción sin prisas

Pero en el asfalto la mirada
y las lágrimas, y las broncas
porque ya no sos mía.
Y me entran las dudas porque no sé si alguna vez lo fuiste
ahora que recuerdo no consigo figurarme que me querías.

Pero en el asfalto la mirada
y sé que ya te fuiste. De mi vida, de mis voces.
Ahora tengo otros rumbos, otra piel que me cubre
hay otro ser que ocupa mis días.
Detesto usar el tiempo pasado, pero no tengo alternativa. 

martes, 4 de agosto de 2015

Quieto

Quieto en la penumbra hieres
en la custodia de abrazos revuelves 
y en tus suspiros matas
matas de amor y lujuria y perdón

Quieto en la brisa de sueños calas
y en la bondad gutural te atrapas
y en la iracundia forzosa delatas
sin contemplación ni memoria troncal

Quieto te expresas en el movimiento exangüe
y en el rumor de los ríos te sumerges
ese río, nuestro río de susurrante amanecer


estrellado de vertientes inertes, grillo cantor.

domingo, 26 de julio de 2015

Poema de vértigo


Mustio, vertiginoso hastío
polvareda de sueños truncos
inhaprehensible autómata

Destemplado y esmirriado camino 
cerril y desesperado atisbo
descotado enjambre de afrentas

¿ Qué otros mundos proclamar para curar el pecado ?
Maleficio de excesos plagiados
irreconciables y exangües.

Frente al mundo


No veo briznas de agua rasgar mi mente de blancos poemas.
No creo poder incorporar la vida a los trazos demenciales del ecléctico nirvana
No acabo de conocer la risa ansiolítica ni la castidad de los rezos;
es un canto intuitivo lo que me deja perecer adormecida y sin remordimientos

No sufro en mis entrañas el palpitar de los ríos marítimos en perenne temblor.
Propago el fuego de sedición autónoma entre tantos eunucos de inteligencia o dolor.
No abarco el conocimiento con mi indolente sibaritismo; 
es crear en simétricos emblemas lo que los claustros evidencian en mi errática desdicha.

No soy austera con la libertad condicional de mi castigado Karma.
No estropeo la fiesta del ocaso de las utópicas enseñanzas.
No renuncio jamás a la magia de concentración desorientada,
porque es inevitable perecer en la huella misma de la inspiración galvanizada.

No existo en la frenética succión del tiempo y la muerte.


Olvidada y apática frente al mundo. 

Por uno de tus besos.....


¿ Por uno de tus besos ?
Hurgaría la costra infame de gravosos desiertos,
que merodean a la dulce vera de mi urente silencio.
Y al compás de cuotas imperiosas y rutilantes,
arrobaría perezosa tu despótica resurrección sibilante.

Descreo la referencia de tus engreídas plegarias,
navegando fútiles con misógina satisfacción,
cuando yo, por uno de tus besos,
orlaría indulgente contra toscas llamaradas
que se apean feroces sobre la cal del horror.

Sería capaz de caer dolente en un frondoso genocidio,
sacudiendo de cuajo tu tálamo de artemisa,
o desafiar los subrepticios umbrales de mi fosa creativa,
hasta atrapar en mi interior tu superlativa inconsciencia....
todo ello haría, y más,
hasta sucumbir de inclemente amor y sabroso dolor solo...
....solo por uno de tus besos.

A tus pies

De pronto sentí que volaba,
que me hundía,
me arrastraba.

Hasta tus ojos, 
tu cielo e infierno solitario.
Hasta la yerma nube de sollozos
Hasta la absolución o condena eterna.

De pronto sentí que buceaba
que me clavabas el arpón de la vida
y renacía, 
y me moría.

Hasta que cociné mis heridas con alegría
las zurcí y enmendé
y acá me tienes, 
vulnerable pero entera

a tus  pies

miércoles, 22 de julio de 2015

Llanto ausente


Un imperioso dilema arroba mi sueño,
con soberbias alabanzas rollizas de placer,
porque trémula mi deseo a la vera de tu magnánima sombra,
al aspirar convulso la marea que provocan;
tu esplendor de ogur cándido e inclemente,
tu postura cabdal desprovista de agonía,
tu rocosa norma fantástica y complaciente,
y tu piel inundada de obcecados ruegos.

Déjame sorber el licor de tu bella superioridad,
o nadar en detrimento a la jubilosa continencia,
de comer hasta morir en ese profundo vientre de libamen,
o cavar hondo en ese vasto cociente de bohemia salvaje;
tus nervios son un sarcasmo herido de estima,
tu rostro es una esbelto espasmo soldado con dolor,
tus manos son ácidos discursos brutales y crueles,
y tus labios el grávido motivo de mi llanto ausente.

sábado, 18 de julio de 2015

En busca

Golpes de sismos interiores que tiemblan,
Las coplas invertebradas bailan solas en el compás unísono,
Caen las estrellas, las rosas, la alquimia soplona de dones y resabios,
Sostenido arbitrio de ojos y vejez en los espejos.

Laberinto de resortes y barriletes, áncoras dispersas en la luz y la fuerza
dispuestas las murallas que contendrán la sed de valor y perdón
reptan los únicos nómades de lujurias y goces profanos
en busca de la gloria de sentirse libres de cargo y redención.

Polvo de estrellas tu camino.....


Polvo de estrellas tu camino
rosa de visas las aldeas, 
desiertas ellas

Calla el minúsculo estío de moras
y calderos milagrosos, 
y sellos quedos, los versos

Polvo de radiante musgo
acompasado el suntuoso elixir de orquídeas
moreno estero

Grita el ánima inflada de amor
en su seno, en su dicha
grita de amor

domingo, 12 de julio de 2015

Detonación


Último vestigio de luna
de sol
de estrellas.

Firme y sugerente, poseída y perturbada.
La otra.
Restrictiva y ausente.

Última gota
Sí, la última... 
De absenta trasmutado en agua de rosas
de irradiantes y demudados vocablos que suspiran
mientras suspiro.

Último inconfesable collage
último en reír, en llorar
sin existir
sin itinerario crítico
sin la mirada detonada de afrentas. 

Norte


Adormece el instante en la penumbra
languidecido de historias y sofismas
en su cáliz de neones y ronroneos menea la luz,
las sombras... los páramos sin aliento 

Ausculta la dádiva en su locura
símbolo de escasez y melancolía
suenan las palabras huecas en su norte
suave, calmo, sin razón y sin moral

Breve


Cuan rayo cáustico llevas la codicia
de los saberes y poemas de locura
que enquistan en la soledad de la bruma
martillada por la corona plácida de condenas

Acuartela la sinrazón de sus virutas
de infamia, de arrebatos, de opulencias
destroza su pudor y lo corrompe
con mil matices, mil estrellas y caricias  

Tengo ganas


Tengo ganas de abrazar eternamente tu mirada
y devanar poco a poco los temores de tu inocencia
perforando la candidez de tus ojos con un cristal de ternura
allí donde tu alma se estremece tosca y emocionada.

Tengo ganas de besar esos labios por un siglo
y explorar despacio la suave piel de tu cuerpo esbelto
acariciándolo bajo la luz de las tenues estrellas de invierno
que vieron nacer la magia irreverente de nuestro amor.

Tengo ganas de dormitar absorta entre tus brazos
y acariciarte distraída con acompasados movimientos
terminando en un perenne éxtasis profundo y viviente
que nos acopla y funde en un solo prisma de fuego.

Tengo ganas de evocar en mis palabras tu exuberancia
y acaparar las mareas ondulantes que tu corazón produce
viviendo intensamente la arrogancia de nuestra inmensa dicha
que también es poesía, arte y fulgente pasión.

Escala

Escala de formas y de flores
y de tonos
Escala de contrastes y purezas
y de álitos
Escala de follajes y hojas tristes
y de Dioses

¿ Dónde estabas tu, en qué parte de lo que mide todas las cosas ?

Escala de aforismos y malvados
y de voces
Escala de ruidos y misterios
y de curas precoces
Escala de nubes y estrellas
y meteoritos lampiños

¿ Dónde es que se fue la luz que te dá sentido cuan universo ?

Desahógame y cumple el acto concupiscente de fecundar nuestro amor

viernes, 3 de julio de 2015

Aparcero


"... mira tus manos, aparcero, míralas. Mira los callos malos de insolencia y estropicio. Trabajas mucho la tierra, el acero, el concreto...."

"....válete de ánimos imposibles, tan imposibles como un placentero atardecer entre los cerros. Tu ya no tienes cerros, tu no tienes cielos: naciste para servir, cumplir y morir por el delirio ajeno. Para eso sirves, aparcero.... "

"... ¿ dónde está el edén de los obreros...? Te preguntas en brutal soliloquio.... ¿ dónde calmar la sed de inmensos juegos y risas... y besos ? ¿ Dónde la bondad y el calor libre en el pecho... ?

"... mira tus manos, aparcero, ¡¡¡¡¡ Míralas !!!! Son el espejo de tu reino. 

Una mirada


Por un instante mastiqué el sideral goce de invadir con mi amor
tu dulce seno desabrigado de mortales.

Un mudo e infausto destierro atrapa mi albina corteza
tras la doliente reacción de tu silencio.

Un pretérito alivio envuelve mi rústico y mediocre espectro
para proyectar ilusión en tu tiernos ojos almendros.

Un muro de ecléctico firmamento frena mi luminoso abismo
hasta desdibujar tu candor en mágicas locuras.

Un holgado cubículo de necedades atoran mi rumiante garganta 
expandida en la infausta razón que vislumbra tu indiferencia.


Una mirada,
un solaz y ligero atisbo de madura sirena,
o una ojeada austera a mi instinto mendicante.
Es lo único que necesito de tí para seguir viviendo.    





martes, 30 de junio de 2015

Perdidas

Te pierdes..... me pierdo.
Perdido todo. El todo perdido.

Estoy enredada en la historia de un fondo rojo profundo
como los océanos de flores borgoñas y susurrantes
como el calor del sol acorazado de lilas
como los pajes hirientes clamando desengaño

Te pierdes.... me pierdo.
Todo perdido. El perdido todo.

Estoy arriba, pero en el sumidero de la inconsciencia
del llanto y las amortajadas variaciones
imploro perdón de fondos que se ven y que no sean vistos
cala la inmolación de la razón. 

Suena

Suena la noche triste
suena

Adormecida está la noche serena
y suena

Que bella luna ausente de mil soles
prendidos fuego en la lluvia matizada de mirra

Que esplendida manada de estrellas
valientes ellas, valientes de luz

Mírame. Mírate.

Apócopada neonata de reverencias 
lamento perderte
en la inmensidad del vaivén.

domingo, 28 de junio de 2015

Naif


Sabrosa la tarde de tinta bonita
navega de sol en la tierra tenaz
no deja que las sombras golpeen las nubes
que remolonas, por el cielo van

Anidan en la brisa los rasgos solemnes 
de probas criaturas contentas de vivir
van alocadas por entre matas tan verdes
que los musgos sonrojan de tanto matiz

Los nidos del inmenso bosque de delicias
furibundos cantan entre los rayos dorados
que caen oblicuos a través de tímidas hojas
sonrientes ante un paisaje de rugosos encantos



Estrella Errante

Creo haber nacido estrella errante, de esas que se transforman en contumaz diáspora de acarreos y fugaces algoritmos. Tu me dices que es mejor ceñirse a los olvidos y amojonar la exfoliación de las ánimas... hesitan ellas sobre lo indetectable del olvido.
No te conviertas en implorante asceta, ni en gutural desgano. Sal de la madeja de espinos, cae a la intemperie de los verbos conjugados con malicia. De nada sirve atormentarse por las horas idas, las cantadas, las sufridas.
La contención y algarabía reverberan de idolatrías.... candentes y acechantes; sucias y divinas.
Déjate llevar. Y que otros sean en ti. 

El nombre que une

Dedicado a mi amigo entrañable Enrique Laverde


Por entre las sombras y el mar
que se escabullen hirientes
asoma la magia de la risa contemplativa y vertical
gozosa de palabras, música, cantos
arrebatada también de claroscuros y silencios

Anidan páramos en lo alto de los cielos

bogotanos ellos, entre la sal y un saxo que toca a los lejos
con tenor tripartito y en sí mismo
vuelta a las raíces de un nombre de arcángel que une
con distinto género y gloria
pero igual amor.

Alzo


Alzo mis manos a los Dioses, el sol y la luna. Las estrellas.
Bifumina la sombra de estiércoles paganos y los adobos multiformes, 
quita la voluminosa presencia de gárgolas ausentes
tenues escorzos de primaveras perennes

Alzo mis ojos,tus ojos. La mirada venteada de enquistados salmos.
Sin perdón, sin razón. Quema el agua de bruces en su inclinación verticalista
aminora su esencia, escribe su impronta
descarga la masa crítica de la historia.

Alzo las entrañas cansadas, hastiadas de bajezas controladas
Sin equilibrio o normalidad. Sin ecuanimidad ni lazos fuertes.
Perecer es vivir de una gratuidad insoportable
vomita la osadía ganas de estallar.

Alzo el alma corrupta en busca de respiro
ahogado el lazo incordioso con la vida, tuya y mia.
La sangre yerma y sin cobijas de lujuria 
se esparce mínima entre las formidables grietas.

No quiero seguir, no quiero hablar. Ya no quiero explicar el sinsentido de la apariencia
de las mentiras y afrentas
No quiero soportar, humillarme, controlarme. De rodillas imploro, de rodillas me mojo.
Quiero no querer, quiero no pensar.

Qué difícil es todo ésto. 

Salvaje


Veo un  álgido resplandor magnificente
en la gracia heróica de tu sonrisa
y no puedo contener la ilusión concreta
que revela mi dulzura por tu tierna piel.

Muerdo la sabia del árbol de la vida
para sentirte en mi abismo de redención perenne
y ni un grano de belleza perdura en tu sombra
porque tú misma estallas en tiránico sortilegio.

Escucho tus palabras diáfanas y musicales
cursar la inmensa sintonía de besos huracanados
e invado con mi voz tu cuerpo suave y moreno
para gozar de tu mundo, vasto y mineral.

Ruje ni corazón ante tu esfinge perfecta
se arremolina mi salvaje poesía con tu veracidad
y se acoplan en un pañuelo de caricias absolutas
nuestras gloriosas almas con eterno resplandor.

Duerme la mujer morena

Duerme al mujer morena
mientras escucha los tibios sonidos de la noche.

No está segura de sumergir sus sentidos
en lo más profundo de su cómica fantasía
liberando sus iracundos y vírgenes temores 
dejándolos volar cuan pájaros de horizonte.

Yo comprendo el recelo y angustias que recorren su cuerpo
cuando el sueño se hunde en su seno.

Siento que sus párpados de miel no quieren decirme
lo poco sensible que a veces se siente
porque las estrellas no velan su sarcástico albedrío
sino que la espantan con obscenos pétalos que han fallecido.

Me considero culpable por las desdichas que sufre
durante su esporádico letargo lento y feroz.
Quizás cuando despierte descubra que todo ha sido un olvido, un murmullo o un recuerdo;
o tal vez nada, en la soledad de mi ausencia.

La pasión es un presente de los Dioses
que ha hecho de mi corazón un tímido voluntario creador de precipicios

jueves, 25 de junio de 2015

Quiero ser


Existen personas cuyo magno cielo se estremece en la incandescencia
en sus sortilegios de soles urbanos y las cadencias celestes y diáfanas.
Quiero que ese tipo de seres me deglutan e incorporen a tan estético y esquemático banquete.
Quiero ser parte
Quiero ser.

Existen personas cuyo amoroso anverso enamora, subyuga, electriza
en sus generosos protagonismos derrochan amor, pasión, encanto, sonrisas.
Quiero que ese tipo de seres me atrapen, me maten, 
me sacrifiquen como ofrenda a los Dioses redimidos
Quiero ser parte
Quiero ser.

Lo único que necesito de tí


Por un instante mastiqué el sideral goce de invadir con mi amor
tu dulce seno desabrigado de mortales.

Un mudo e infausto destierro atrapa mi albina corteza
tras la doliente reacción de tu silencio.

Un pretérito alivio envuelve mi rústico y mediocre espectro
para proyectar ilusión en tu tiernos ojos almendros.

Un muro de ecléctico firmamento frena mi luminoso abismo
hasta desdibujar tu candor en mágicas locuras.

Un holgado cubículo de necedades atoran mi rumiante garganta 
expandida en la infausta razón que vislumbra tu indiferencia.


Una mirada,
un solaz y ligero atisbo de madura sirena,
o una ojeada austera a mi instinto mendicante.


Es lo único que necesito de tí para seguir viviendo.    

martes, 23 de junio de 2015

Siénteme latir

Es el esquema del amor que me perturba
en la sutil luz de tu referencia
que salpica el caliz lleno de malicias
espesando la gruta simple de la ironía
maliciosa detonación de celebraciones
se jactan de interiores mansos con la prosa
que sigue un cono de sombras y simulaciones
cabalgando en tu cuerpo la indiferencia 

Es el color de la vida y sus desdichas
que me hunden en los mundos posibles de la ira
la cavilación, la complacencia, la belleza
de sentirme virgen de tactos ajenos y mugrosos
discrepo con la ciénaga imperturbable de los días
gastados de estrellas y pasos lentos   
poséeme y átame a tu manantial riguroso
siénteme latir, cabizbajo entierro.

Tiempo


Olvidada pasión
renegado perdón de los días sin prisas.

Desordenadas tinieblas en las prímulas amarillas por el tiempo sin tiempo

Suena el carrillón sin agonías ni belleza
martilla el alma con armas de grosor literal

Muescas de pesados vocablos en la punta de los labios sin carne, sin belleza

Me duele el dolor de perderlo sin prisas
en su nada, en su todo

en su olor y desencanto de caspas libres, agonías lentas.

Vagar eterna



Antiutilitaria razón, estigma y dolor
con teatro de equiparables y tontos actores 
encierro luciérnagas en un ático de mármoles
tallados todos con las entrañas de la unción

Rezuma escarnio y valiente el anacoreta de vides
y atesora la bandera arrugada por mis lágrimas rústicas
¡déjame ya duda pusilánime!
quiero vagar eterna en la vida excesiva


Hojas tristes


Hojas tristes de otoño que apañan la brisa de abril
tibio atardecer, cobre reverdecer de sugerencias y lamentaciones
mínimos suspiros para inmensas quejas
lo que queda tapiado es el olvido y la desesperanza 
la confabulación de la insolencia
verdad áspera y criminal

Tallos laxos de bordes mundanos
que sirven al proceder y a la desidia de los versos
tierra sucia de condensaciones y huellas
anochecidas y aparecidas en la inmensidad de la hoja en blanco
tristes y vencidas, grises y mediocres
oraciones cansinas en la estepa del amor.

Qué poco sabe


Qué poco sabe el amor 
el dolor
qué poco sabe

Qué poco hiriente amanecer
atardecer
en los páramos de los himnos

Mancha la hoja de inerte condescendencia
¡ mírame ! 
Estoy sangrando por mi descuido,
por tu ofensa.

Qué poco sabe el sabor
el color
qué poco sabe

Qué poco dura el instante intenso
que poco vale 
que poco encierra.

lunes, 22 de junio de 2015

Reloj

Sabia luz de los caminos 
y las estrellas declinantes
brillas tú en la intemperancia renuente
plañido prosaico y bizantino rapsoda

En la lúdica histeria mecánica
de ruedas y coronas; resortes y tornillos
enhebras en los intersticios una belleza visceral
obcecada y bucólica.

Remolino de interpretantes
neblina de ambigüedades y acertijos
improcedente jerarca de los cristales mustios
cultura de sibaritas... sangre de reloj.

Abril


Seguiré penando el otoño con las hojas marchitas de abril
mientras el cielo se yergue mustio en las gárgolas del presente.
Atoan los náufragos luminosos de candiles y mazorcas
en la inhallable cofradía del amor y el dolor.

Luciérnaga de sombras y crisantemos en los resquicios de la vida
austera y vaga matriz de limo y placton perfumado de soles
los Dioses tronan alegóricos en sus ruegos viscerales
manadas de contornos y masa crítica que grita y llora en el sumidero perenne

Seguiré en los altos mástiles jugando con las apostilladas palabras
que suenan huecas pero llenas de rigor
noto tu sonrisa al no entender que escribo y callo
no deseo quebrar la magia surgente del amor.  

Imperfecciones

No siempre se puede agradar, ser feliz, ser justo. No siempre es posible contemplar a los semejantes en todos sus atributos, sus características, sus justificaciones. No se puede emprender o planear sin tener claro qué queremos, qué sentimos, cuál es la meta. 
Todo no se puede.

Porque no es posible diplomarse de sabio sin desconocimiento, sin esa miseria de ultratumba que es el dolor por el semejante, el atormentado pequeño ignorante de la ciénaga de los olvidos o los fastidios que crecen de manera exponencial. Los malentendidos son obesos y abundan, parecen un fertilizante desmedido que se esparce y causa daño, a veces irreparable.