Se supone que...

Se supone que no debería atreverme a esta aventura: un blog donde las palabras navegan en un guiso de ambigüedades. Un guiso en el que las ausencias soberbias y la arrogancia supina de una lexicografía tonta y cursi aflorarán en cada oración, en cada recodo de mi pobre y previsible expresión metafórica.
Pero siento la necesidad de otro canal donde mis sentidos se bifurquen, atornillen o maceren. Un canal donde las entrañas puedan mostrarse sin piedad, sin convencionalismos avaros de obsecuencias o calcomanías culturales que no me motivan y vanamente tratan de encorsetarme.

Bienvenidos a este vuelo rasante donde los planetas chocarán y la mutación de los sentidos estará en la mira de los Dioses y Diosas.

martes, 22 de septiembre de 2015

Te vi

Te vi venir,
me partí para acogerte, comerte de mil maneras
entregando todo, todo hasta lo que nada se entrega

Te vi feliz
y fui feliz, lo fuimos. Sin belleza, sin dulzura
como tiene que ser con dos personas que se aman y no saben por qué.

Te vi desear
y desearme, te quise con mis brazos dorados, mis piernas y mi piel de arena y lija
No hesité, no te traicioné.

Te vi caer, y me caí
no supe qué hacer ni que armar
ya estaba todo roto antes que me diese cuenta del abismo

Ese día te alejaste, no me dejaste opción a partir, a socorrer mi ardor en la locura
en las estrellas pobres de invierno, en las arenas movedizas de un deseo que no acaba ni termina
sino que vuelve a empezar.

Una vida entera

 
 Se borró de mi sombra tu recuerdo,
que a veces me pesa y mucho en la espalda.
 
Se rompió el hechizo, sucumbió la esfera celeste, la insidiosa luz que todo lo maltrata.
Y en la lucha feroz yo perdí, vos perdiste.
 
Una fatalidad
una vida entera
 
 



Y unas palabras lluviosas

 
 
Simulado un encuentro con hojas y tristes senos de vertientes
que se asemejan a la crisálida subrepticia que asoma en el pajar de los itmos

y que cobija en la pradera de miel y flores de ocasos fatigados
la luz y trino sugerente en los apostolados níveos del sol.

Que subyugan y lamen sus encantos con risas
risas tontas de páramos que no son nada mas que recuerdos
recuerdos turbios que no se paran ni se quiebran
que no se sienten en las filosas mesetas de la lujuria

martes, 15 de septiembre de 2015

Una vez

Érase una vez el sol
diafano apenas en la cumbre de las ensoñaciones
Érase la luz sin cielo en los cantos mismos de un horizonte sin templanza.
 
Érase una vez el río
que asemeja cráteres de agua siniestra en las alforjas de las salinas secas.
Érase la caja de los milagros que no se cumplen ni se lamentan.
 
Érase una vez la vida
que como en la muerte acecha en la vacuidad de las palabras.

domingo, 6 de septiembre de 2015

Partícipe.....

Estoy en la envolvente irradiación de la locura
alegada y sellada en la ruin alfombra de vicios.

Relojes y mas de lo mismo,
pulseras, anillos, colgantes.... droga degradante de mis soles ocultos.

Objetos, lápices, cuadernos, postales.... todo sirve
pero la angustia no se va, no descansa, me pide mas
mucho mas.

Me pide mas trabajo, menos descanso, mas mentiras
mentiras y mentiras
de las lindas, vacías y horribles.

Me pide ser partícipe de un personaje nefasto,
putrefacto y abyecto,
volcánico e idiota.

Me pide y pide,
y no descanso. Nunca, Jamás.