Se supone que...

Se supone que no debería atreverme a esta aventura: un blog donde las palabras navegan en un guiso de ambigüedades. Un guiso en el que las ausencias soberbias y la arrogancia supina de una lexicografía tonta y cursi aflorarán en cada oración, en cada recodo de mi pobre y previsible expresión metafórica.
Pero siento la necesidad de otro canal donde mis sentidos se bifurquen, atornillen o maceren. Un canal donde las entrañas puedan mostrarse sin piedad, sin convencionalismos avaros de obsecuencias o calcomanías culturales que no me motivan y vanamente tratan de encorsetarme.

Bienvenidos a este vuelo rasante donde los planetas chocarán y la mutación de los sentidos estará en la mira de los Dioses y Diosas.

viernes, 22 de julio de 2016

Utopía

Hoy no soy
no veo
no siento

Camino y no piso
no transito
no me muevo

Hoy no soy
y no fui
y no creo o sugiero esa negación
estoy parada enrollándome y descascarándome
mutando y decostruyendo mi ser que no es.

Ayer no existí
el futuro como utopía no remeda
mañana no es y no será
porque hoy no existe

martes, 12 de julio de 2016

Noche Oculta

Somos yo y la noche oculta
las montañas en la luna y el sol en su descanso.
Somos perennes y ambivalentes, aciagos y enfermizos
dispuestos a todo por un amor que no corresponde en su anacronía y forma
Bien lo sabe la noche oculta

Somos yo y la noche oculta
que se despereza en su ladera fogoza
en su clímax de estrellas sonrientes
en el solaz y científico cálculo de ese orgasmo que nunca será
no volverá, no se concretará.

Somos yo y la noche oculta
Ella y yo, las sombras como testigos... y nadie mas
Ella que ríe, yo que sufro ese amor que hiere
la lanza clavada en mi corazón extraviado y aturdido
me desangro y desvivo disimuladamente.

No quiero gritar
no quiero llorar
ya no puedo mas.... no soporto esta no correspondencia
desiguales, infinitamente distantes
sin destino, sin ley, sin belleza.

La noche oculta y mi calma forzada que mutila
La noche oculta que esconde y maquilla mi terrible dolor
La noche que ya no es noche, es día espúreo y diáfano
penumbra, hoguera, ocaso.
Quiero que me lleve la noche oculta hasta el horizonte sin versos.